La escritura como terapia

Volcar en el papel una experiencia traumática puede tener un efecto positivo en la salud y las emociones.

Escribir sobre una situación traumática puede reportar beneficios.

“Está demostrado científicamente desde hace más de tres décadas que la escritura es terapéutica por el formato del anonimato.

Escribir en la intimidad y sabiendo que nadie lo va a leer, permite que las personas mejoren tanto su salud física como emocional”, afirma Mónica Bruder, doctora en Psicología y discípula argentina de James Pennebaker, uno de los pioneros en la investigación de la escritura expresiva como herramienta terapéutica.

Los trabajos de Pennebaker, profesor del departamento de Psicología de la Universidad de Austin (Texas, Estados Unidos), mostraron los beneficios de la escritura en personas que atraviesan las más diversas situaciones, desde aquellas que transitan enfermedades terminales, pasando por quienes sufrieron experiencias traumáticas y hasta estudiantes universitarios que se enfrentan a la transición de los primeros años en esas casas de estudios.

Pennebaker fue director de tesis de Bruder, quien en la actualidad usa el cuento terapéutico como herramienta en sus pacientes. La psicóloga y referente en el país en este tema dialogó con Clarín sobre los efectos positivos de llevar al papel aquello que duele, que molesta.

“Desde mi mirada y desde mi trabajo, toda escritura es terapéutica -dice-. Supongamos que alguien está alterado por algún motivo y tiene que hacer una lista de algo, por ejemplo la del supermercado. Esa situación ya alivia a la persona porque le organiza el pensamiento. Imaginemos entonces cómo la escritura de algo que es muy íntimo o secreto puede aliviar a quien lo escribe.”

El formato más conocido es el del diario íntimo, “en el que la persona escribe desde la intimidad, sabiendo que allí queda guardado el secreto”. Pero no es el único. “Puede haber cartas que son terapéuticas. Yo trabajo con lo que se denomina cuento terapéutico, que es un formato o una intervención específica en salud mental, que se utiliza ante distintas problemáticas, que pueden ser de tipo orgánicas o distintas situaciones traumáticas.

La escritura terapéutica tiene que ver con la escritura de situaciones traumáticas y es en primera persona. Los cuentos son en tercera persona y la diferencia está en que la construcción es con final positivo”, explica la autora de Escritura y cuento terapéutico: enfoque teórico-clínico (editorial Hormé).

Las personas que deciden llevar al papel situaciones traumáticas “mejoran mucho su salud física, tienen menos estrés”, sostiene la especialista. “Eso significa que visitan menos a los médicos, toman menos remedios. Es mucho más eficaz que cualquier tipo de terapia que tenga que ver con lo artístico.

Es decir, tiene más eficacia que lo que podría resolverse con danzaterapia o musicoterapia, entre otras. Se debe a que la escritura terapéutica trabaja con ambos hemisferios (derecho e izquierdo) y eso hace que la persona mejore su sistema inmune. Pacientes oncológicos, por ejemplo, enfrentan las situaciones de enfermedad con más recursos.

¿Por qué ponerlo en papel es efectivo?

Porque el papel te separa del rumiar interno. El pensamiento lo que hace es producir una síntesis de la rumiación y el papel actúa como un tercero, separado de uno mismo.

¿Se puede a través de la escritura recordar cosas que se creían olvidadas?
Claro, porque por un saludable mecanismo de defensa las personas guardan los secretos y se olvidan. Uno no va por la vida pensando en las situaciones traumáticas que vivió.

¿Qué se hace con lo que uno escribe?

La gran mayoría de las personas lo guardan para sí mismos. En el caso del cuento terapéutico puede ocurrir que lo rompan y lo tiren, pocos eligen compartirlo. Un ejemplo clave de diario terapéutico en la historia es El diario de Anna Frank. Si uno rastrea la historia de los escritores se va a encontrar con que la gran mayoría -si no la mayoría- se convirtieron en escritores a partir de situaciones traumáticas.

Por ejemplo, Kafka tenía una muy mala relación con su papá y escribió sus grandes obras producto de su propia historia. Cervantes creó una de sus obras emblemáticas estando en la cárcel. E Isabel Allende escribió “Paula” al lado de la cama en la que su hija moría.

Consejos prácticos para escribir

En Writing and Health: Some Practical Advice (Escritura y salud: algunos consejos prácticos), Pennebaker ofrece una serie de recomendaciones para quienes desean ponerse a escribir:

✔️Encuentre un espacio y tiempo para escribir sin interrupciones.

✔️Prométase escribir un mínimo de 15 minutos diarios, por lo menos durante 3 o 4 días seguidos.

✔️Una vez que empezó, escriba continuamente, sin preocuparse por la gramática o la ortografía.

✔️Si se le acaban los temas, repita lo que ya escribió.

¿Sobre qué escribir?
✔️Temas en los que está pensando mucho, o que le preocupan.

✔️Cosas con las que sueña.

✔️Cuestiones que están afectando su vida de un modo no saludable.

✔️Temas que ha evitado por días, meses o años.

✔️Escriba con absoluta honestidad.

fuente: https://www.clarin.com/buena-vida/escribir-produce-alivio_0_r1hyr2lS7.html

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